• Bienvenida
  • Localización
    • Situación geográfica
    • Zamora
    • Entorno, Sayago
    • Actividades
    • Fiestas y tradiciones
  • Rutas-Itinerarios
  • La Casa
    • La Casona
    • Servicios
    • Opiniones
  • Galería Fotográfica
  • Links de interés
  • Tarifas-Reservas
  • Contacto
la casona medieval

Casa Rural

Enlaces de Interés

Establecimiento con 4 espigas Asetur

Casa Rural Sayago

c/ La Iglesia nº9

Malillos de Sayago

Pereruela - Zamora

Ofertas Casa Rural Sayago

Localización | Zamora | Entorno Natural | Actividades | Fiestas-tradiciones |

Compartir

CALZADA MIRANDESA

GUIA DE LA CALZADA "ZAMORA-MIRANDA"

 

TRAMO 1º.ZAMORA –TARDOBISPO (8.8 Kms.)

Con la ciudad de Zamora a nuestra espalda, cruzamos el Puente de Piedra, observamos aguas abajo los despojos de aquel que fuera el primer puente de nuestra capital construido en época romana y destruido por las numerosas avenidas del Duero. Siendo la primera causa de ruina un terremoto que asolo la ciudad en el S.X.

La vista de la ciudad es impresionante, antaño famosa plaza fuerte: casa que cuelgan sobre el río encaramadas a las peñas, en un enmarañado cinturón de muros y cubiertas con ventanas orientadas hacia el río. La idea de movilidad se percibe en el Duero, la sensación de continuar con él se apodera de nosotros hasta el reencuentro aguas abajo, hundido en las profundidades, junto a las lindes de nuestra vecina Portugal.

En el ambiente de estos primeros pasos se respira armonía: las riberas del Duero saneadas con espaciosos paseos crean un marco pintoresco y característico de la ciudad. El centro de interés cultural Instituto Hispano-Luso “Alfonso Henriques”, antiguo convento de los Franciscanos, de reciente restauración, junto al Puente de Piedra enmarca este paisaje bello de por sí.

Algo más adelante se vislumbra la Playa de los Pelambres; centro de esparcimiento de muchos zamoranos durante todo el año. Es denominado así desde los tiempos en que destinaba al esquile de las ovejas.

Cruzamos el barrio de San Frontis, con dirección al antiguo grupo escolar (hoy asociación Río Duero) y tomamos el camino original por la calle de la derecha y una vez cruzada la carretera de Bermillo, nos adentramos de lleno en el viaje.

El camino se dirige por el pago de los Llanos, ocupado hoy por el ferial de ganado, (complejo de grandes proporciones fácilmente distinguible). Discurre por la

Zona Este de las edificaciones. Este trayecto es punto común con el de la ancestral Ruta de la Plata (no es difícil encontrarnos con peregrinos que transitan por ésta, realizando el Camino de Santiago desde el Sur de España).

Dejamos atrás suaves parajes roturados para tierras de labor, y alcanzamos la ribera de Valcamin. El camino continuaba por la izquierda del regato (arroyo Zape) una vez cruzado un pequeño puente de obra de fábrica, pero una reciente arada lo borró; por lo que remontaremos los tesos a nuestra derecha por un camino existente hasta encontrar una suave vaguada con las marcas de división de término, es decir, mojones poste s (derribados en su mayor parte). Si seguimos estas marcas saldremos a la senda que accede a Tardobispo, próxima a una nave de ganado, esta localidad se adivina en el horizonte por la alta espadaña de su iglesia. El único problema está en el paso del regato que se realiza por un vado (hay unos bloques de piedra para cruzar.

Aun más antigua que esta ruta, existió otra ocupada por la actual carretera de Ledesma. Próxima a ella está el primero de los puentes romanos, del de “Alcamín”, que se encuentra aguas abajo del paso o vado, a unos 10 minutos. Para visitarlo, lo mejor es seguir por los cerros hasta llegar al final, próximo alacarretera de Tardobispo donde se encuentra el Teso Redondo desde el que se avista el puente y los restos de la calzada de Ledesma, que desemboca en el puente. Existen más vestigios en este cerro estratégico, en el que se pueden contemplar las ruinas de lo que pudo ser un templo romano en su origen –existen estudios al respecto- que posteriormente sería utilizado por las siguientes culturas.

En el cruce a 1.5 km. se encuentra la Casona Medieval y el
pueblo de Malillos de Sayago.

 

TRAMO 2º. TARDOBISPO – PERERUELA (7.2 Kms)

 

Tardobispo es una pequeña localidad considerada como una de las más ricas en hallazgos arqueológicos de la provincia. Entramos en el pueblo por su parte alta; allí podemos visitar su iglesia, en la que se guarda un notable retablo mayor renacentista, formado por algunas esculturas e interesantes tablas pintadas del siglo XVI.

Otro edificio religioso que subsiste en la localidad es la ermita de Santa Cruz, ahora situada junto al cementerio en donde se veneró un calvario románico-gótico del siglo XIV.

Descendemos después hasta la carretera, que cruzamos frente al lavadero público para buscar el cercano campo de deportes; junto a este surge de nuevo la calzada con dirección oeste, mojones verticales marcan los bordes durante un buen trecho en un terreno rocoso, para descender por un valle en el que macizos de juncos ocupan buena parte del camino. Al terminar éste accedemos a la ribera de Campean, donde se encuentra el puente de Judiez, de arquitectura romana y de una belleza extraordinaria, aunque presenta un importante deterioro reventado por las riadas e invadido de maleza en la parte central. Este último trayecto es de 2.5 Km.

Ribera arriba se encuentra otro interesante puente denominado del Potato, junto a la localidad de Pueblica del Campean y a unos quince minutos del anterior.

Pasado el puente de Judiez el camino original ha sido suplantado por una pista de concentración que nos lleva hasta la carretera de Bermillo.

Continuamos por espacio de 3 Km. y llegamos a Pereruela. Existe una variante por un camino paralelo que nos acerca al pueblo evitando la carretera.

Hacia el sur disfrutamos de la vista del denominado “Salto de la vieja”, cañón rocoso junto a la localidad de las Enillas.

 

TRAMO 3º. PERERUELA – ARCILLO (6 Kms.)

 

Esta localidad es muy conocida por su artesanía, y cuenta con un gran número de alfareros dedicado a modelar el barro.

En la época romana confluían dos importantes calzadas, la de Fermoselle y la de Miranda. Es, además donde se marca el reborde del batolito granítico que se extiende por todo Sayago.

Abandonamos la carretera y nos adentramos en el pueblopor la penúltima calle a la derecha, con dirección a la iglesia, para salir hacia el noroeste. A lo lejos y hacia el norte se divisan unos pintorescos palomares de planta cuadrada.

A 1,7 Km del pueblo una vez remontada la ladera existe un cruce ¡atención!, continuar por la senda de la izquierda entre estrechas tapias que terminan en pradera, al finalizar éstas giramos hacia la derecha paralelos a la ribera denominada de Mogatar hasta llegar a otro de los maravillosos tesoros, el puente de las Urrietas. Está construido sobre tres arcos, de aspecto imponente y macizo, y en buen estado de conservación. Según algunos historiadores es de una pureza extraordinaria característico de la época del emperador romano Augusto.

Durante un buen trecho existen restos de la calzada, hasta que,terminado el empedrado, el camino gira bruscamente a la izquierda. No seguiremos en esa dirección sino de frente y pasando por debajo de una conducción eléctrica soportada por postes de madera, la traza se pierde por espacio de unos trescientos metros recuperándola en el descenso hacia unas praderas. Aquí debemos orientarnos ya que la calzada se recupera junto a unos gigantescos bolos graníticos con forma de sapo; por espacio de seiscientos metros el camino se vuelve confuso, serpenteando entre carrascos y escobas. Como referencia nos puede servir una rústica tapia que está a nuestra derecha, si continuamos junto a ella accedemos a un cruce de caminos donde el bosque se despeja y nos permite avistar la localidad de Arcillo.

 

TRAMO 4º. ARCILLO – CASAS DE LA ALBAÑEZA (6.1 Kms)

 

Arcillo es una pequeña localidad situada en un paraje de cuento de hadas. Entre espesos encinares que rodean y protegen esta tranquilísima población. Su nombre según algún historiador se deriva del antiguo vocablo “Arc” que podría significar oso; quizá en lo intrincado de sus riberas pudieron haber existido animales de esta especie, lo que no deja de sorprendernos.

A la salida del pueblo, aparecen numerosas sendas, sin que esté muy claro el camino a seguir; en ningún caso tomaremos la de la izquierda pues nos sacarían de nuestra ruta. La calzada sigue rumbo Noroeste para enseguida enfilar hacia el Oeste. Llegamos a un cruce de caminos y atravesamos un marcado camino que se dirige hacia el río Duero, recuperando la traza en sentido descendente.

A partir de aquí nos adentramos en un trecho interesante en cuanto a vistosidad y descubrimientos. Muy cerca de la senda, a la derecha, aparece una agrupación armoniosa de potentes peñascos que tienen todo el aspecto de un domen, y son, no obstante, una formación caprichosa de la naturaleza que extraña por la perfecta conjunción.

Continuamos durante un corto trecho hasta avistar el puente de la Albañeza, último de los puentes de la calzada. Su aspecto es el de los puentes romanos, si bien muestra tres arcos de forma ojival, lo que indica que fue construido en la época medieval. Está enclavado en uno de los parajes más atractivos de la ruta, lugar muy apropiado para el descanso y sin duda uno de los puntos con más encanto del itinerario.

Cruzamos el puente y nos encontramos con la primera de las puertas de los cercados que nos van a acompañar durante gran parte del recorrido; se denominan porteras y sirven para evitar que el ganado abandone los pastizales.

Nos adentramos en la dehesa de la Albañeza donde podemos encontrarnos vacas sueltas, por lo que debemos guardar cierta precaución. No nos separaremos de las cercas y alambradas para poder guarecernos.

Abrimos una portera más antes de llegar al conjunto de casa de la dehesa que se encuentran separadas del camino y están destinadas a la guardería de la misma. Parece que su situación correspondía a la de una posada romana, coincidiendo la distancia desde Zamora con la que habitualmente se realizaba en una jornada.

Constituye un conjunto arquitectónico de aspecto imponente, formado por casona, capilla y naves para ganado. Es una propiedad privada, lo que impide que pueda ser visitada. Para levantar parte de sus muros se han aprovechado canecillos románicos, algunos decorados con expresivas cabezas, que proceden de una destruida ermita, próxima a la calzada.

 

TRAMO 5º. CASAS DE LA ALBAÑEZA – ABELÓN (4,3 Kms)

 

Dejando atrás la cancela de la dehesa de LA ALBAÑEZA enfilamos la calzada principal, camino de Abelón. En la bifurcación tomamos la senda de la derecha la que sale a la izquierda nos lleva hasta el pueblo de Fresnadillo que se encuentra a 6 km. de este cruce. Continuando por elcamino original caminamos por suaves vaguadas en las que coexisten robles y encinas.

A nuestra derecha nos encontramos una bella fuente, muestra de la arquitectura popular de Sayago. Presenta una entrada inclinada, cerrada al exterior por grandes lajas. Para los animales existen bebederos exteriores de piedra, muy abundantes entoda la comarca donde sé vertía el agua para el ganado.

Más adelante aparece “el crucero” que da vista a la población de Abelón (su nombre deriva del nombre de Belona, una de las diosas de la guerra venerada por los romanos).

Los restos de la calzada pueden observarse con cierta facilidad, enmarcada entre las praderas próximas a esta población. El acceso a las primeras casas se realiza por un bello paraje entre altas tapias, bordeadas de encinas.

 

TRAMO 6º. ABELÓN – MORAL DE SAYAGO (4,3 Kms.)

 

Entramos en esta localidad accediendo por la calle de la Calzada y siguiendo la carretera que se dirige a Moral de Sayago.

Abelón conserva perfectamente la arquitectura popular de esta comarca donde se pueden apreciar las recias portaladas que dan acceso a los corrales para el ganadoy demás dependencias de la vivienda.

En esta localidad se encuentra una de las fuentes más significativas que vamos a tener ocasión de contemplar, el “Pozo Murgo”: aparece como una cueva bajo el muro de una vivienda, unos escalones dan acceso hasta el pozo que presenta, incluso en época de sequía, un importante caudal.

Resulta curioso ver aparecer a los lugareños por semejante gruta transportandolos cántaros de agua.

La iglesia del lugar fue reconstruida en el siglo XVII, pero conserva una primitiva portada románica con dos archivoltas de arcos de medio punto.

A la salida de Abelón la calzada está ocupada por la carretera y nos vemos obligados a caminar por el borde de ésta por espacio de 3.5 km. El trayecto está sombreado por enormes encinas y delimitado por tapias.

Antes de llegar a Moral la carretera cruza una caudalosa ribera denominada de los Arroyos. El paso se hace por el tradicional puente de la antigua ruta. Consta de un solo ojo de arco redondo con una alcantarilla a cada lado. Ha perdido en parte su aspecto antiguo por las modernas barandillas que sustituyen los viejos pretiles.

Llegando a Moral junto al cartel indicador de la localidad, tomamos el camino de la izquierda que nos llevará por la calle Coneo hasta la carretera de Luelmo. En la travesía de esta calle, aparecen tres estelas funerarias romanas, empotradas en la mampostería de un edificio. La reutilización de esas viejas piedras ha sido costumbre en muchas localidades como idea de conservación y muestra de estos restos arqueológicos. Otras varias existen en viviendas cercanas.

Interesante es aquí la robusta espadaña de la iglesia. Adopta la clásica silueta triangular, tan típica de los tiempos románicos.

Para continuar por la calzada hay que preguntar por el viejo cementerio, y una vez en él recuperaremos nuestro camino que se encuentra en la parte posterior de este pequeño campo santo, de típica arquitectura de Sayago.

 

TRAMO 7º. MORAL DE SAYAGO – TORREGAMONES (7.3 Kms.)

 

Continuamos hacia el oeste por un entramado de caminos que pasa por debajo de las líneas de alta tensión donde la senda está muy marcada, (no tomar ninguna desviación hacia la izquierda) discurre por un bosque de encinas hasta alcanzar una zona de tapias, finalizando estas y aproximadamente a 1.5 km., encontramos la primera de las numerosas porteras que nos dan paso a nuevos espacios abiertos hasta llegar a la carretera de Moralina. Al abordar esta ultima extensión de verde pastizal en otoño y primavera hemos de tener la precaución de vadear el regato por un paso de pie realizado con bloques graníticos. Caminamos un corto trecho aguas abajo (sesenta, setenta metros), y recuperamos la misma posición regato arriba.

Una sucesión de nuevas porteras incomoda el paso. Caminamos por espacio de 1 km por una extensa pradera hasta otra portera, a partir de la cual el camino se vuelve confuso, por lo que debemos desviarnos hacia el norte, abandonando una marcada cañada que nos llevaría a la localidad de Gamones, equivocando así el destino. Un grupo de corrales para el ganado entre una zona boscosa y el paso por una fuete con dos bebederos de piedra, nos indican la dirección correcta. Seguimos por esta senda que discurre entre un bosque de encinas, y llegamos a la última portera, escondida entre los arbustos. Traspasando esta, la localidad de Torregamones surge ante nosotros, una breve travesía nos sitúa próximos a la carretera donde hay un robusto pontón construido a base de grandes lanchones de granito, y como va siendo habitual, emplazado en un bonito y sombreado rincón. Algo mas abajo en dirección de la carretera, hay un merendero con una fuente.

Cruzamos la carretera internacional junto a un palomar, y nos adentramos en esta importante localidad fronteriza, punto de paso desde tiempos remotos a nuestra vecina Portugal a través del río Duero.

Entramos en la población por la carretera de Moralina junto a la ermita de la Virgen del Templo, edificio religioso de bellísimas proporciones que contrasta con la rotundidad de las iglesias de la zona.

Existe una leyenda de esta ermita contada por Ramón M. Carnero en su libro “La otra historia de Sayago”.

Discurría el mes de agosto, un pastor cuidaba su rebaño, de súbito se le apareció una imagen de mujer, corrió al pueblo y contó lo sucedido, los hombres y mujeres atareados en sus labores no le prestaron atención, regresó junto a la imagen y esta obró el milagro, cubriendo de nieve al pastor. Corrió al pueblo y las gentes al verlo llegar con el manto blanco bajo el sol de agosto, quedaron tan sorprendidos que acudieron al lugar, comprobando la existencia de la imagen de la virgen, cogiéndola la transportaron al pueblo y con el paso del tiempo la imagen se ganó su templo.

 

TRAMO 8º. TORREGAMONES – MIRANDA DO DOURO (10 Km.)

 

Para continuar por la calzada cruzamos la población en dirección al humilladeroo crucero que se encuentra en la salida; en este punto arranca el camino con uno de los trazados más imponentes. Discurre entre praderas bordeadas de interminables cortinos (tapias de piedra) y encinas. A 1 km. de distancia, y desde una suave ondulación divisamos por fin Miranda. Casi parece tocarse, pero aún hemos de caminar algo más de dos horas para llegar.

Otra fuente más del itinerario brota ante nosotros a la izquierda del camino: la fuente de Vallajo que presenta la típica estructura de la fuentes Sayago.

Proseguimos por este vasto territorio, en el que la ausencia de árboles se hace cada vez más patente. La base granítica de la zona de los Arribes a la que nos estamos aproximando presenta un aspecto desértico.

Al borde del camino aparecen unas tablillas informativas que indican la situación de una interesante zona conocida como las chiviteras : conjunto de pequeños chozos de piedra y cubierta vegetal en cuyo interior se protegían a los cabritos de los lobos y zorros. Existen numerosas ruinas de estas estructuras a lo largo de los Arribes, lo que nos da idea de la importancia que tuvo en la economía de estas tierras esta cabaña ganadera.

El ayuntamiento de Torregamones ha realizado una importante recuperación en esta zona, convirtiéndose en uno de los puntos de vista obligada de la comarca.

Nos encontramos a tan solo 3 km. de iniciar el descenso hacia la carretera internacional, el camino serpentea entre bolos graníticosy la vista sobre los Arribes se hace cada vez más espectacular. La ciudad de Miranda parece al alcance de la mano, las torres de la catedral sobresaliendo por encima de los tejados de la ciudad. Si tenemos oportunidad de llegar a la puesta de sol, preferentemente en agosto, disfrutaremos de un bello espectáculo.

Descendemos entre dos cerros que forman un pequeño y agreste valle. El cerro frontal hacia el noroeste denominado Peña Gazón servía como atalaya de observación militar hacia Miranda. En la cima se encuentran las ruinas de una antigua ciudadela de forma triangular denominada por los lugareños El Fuerte. Datadel reinado de Carlos III y formaba parte de un cinturón de defensas colocadas estratégicamente sobre el Duero a lo largo de los Arribes y resto de la frontera. La vista que se contempla compensa este desvío de 20 minutos del itinerario principal. Su localización resulta complicada por confundirse las ruinas con apriscos para el ganando.

Girando en sentido de la pendiente y a la vista de grupos de chozas de pastores y chiviteras llegamos al barranco que cae a pico sobre la carretera internacional. Antes de emprender la fuerte bajada, y muy cerca de este mirador natural, hay una pequeña fuente en el vértice terminal del valle que posiblemente abastecía a los guardas de frontera que se alojaban en la construcción que se encuentra a nuestra izquierda, hoy perdida e invadida por la maleza.

Después de este fuerte descenso se accede a la carretera a la altura en que se encuentra la Oficina de Aduanas, hoy utilizada como Oficina de Turismo (abierta solo en verano). También existe un pequeño establecimiento donde podemos encontrar alimentos y bebida.

Cruzamos por el muro de coronación del salto hidroeléctrico, disfrutando de hermosas vistas sobre el Duero, para continuar cuesta arriba por espacio de 20 minutos, hasta que llegamos a esta ciudad portuguesa, punto y final del camino.

La ciudad de Miranda es una notable población de origen medieval, que ha mantenido durante siglos las relaciones comerciales con las tierras de Aliste y Sayago. Es una de las ciudades más importantes de Tras-os–Montes. Visitándola contemplaremos el casco viejo,precioso en su estilo y magníficamente conservado donde se encuentra la monumental catedral del siglo XVI. Las torres gemelas nos han servido de faro en la aproximación desde las ante planicies de Los Arribes. La ciudad se ha convertido en un importante centro comercial y turístico de la región, y cuenta con buenos restaurantes y hospederías, así como un camping (abierto solamente en verano). Si disponemos de tiempo, otra de las delicias de la ciudad es visitar Los Arribes por el río Duero, realizando un paseo en barco. De esta forma cerraremos el circulo casi sobre las mismas aguas que nos vieron partir de Zamora.

 

Valid XHTML 1.0 Transitional ¡CSS Válido!

La Casona Medieval

c/ La Iglesia nº9
Malillos de Sayago, Zamora

Síguenos:

  • Nuestra Casa Rural:
    • Servicios
    • Fotografías
    • Opiniones
  • Cómo llegar
  • Tarifas y reservas
    • Ofertas Alojamiento
  • Rutas e itinerarios:
    • Los arribes del Duero
    • La Calzada Mirandesa
    • Bodegas para visitar
    • Zamora
  • Actividades en Sayago
    • Senderismo, equitación
footer 1 reservas@lacasonamedieval.es .: Teléfonos 605 865 199 - 651 144 296 (24h) footer 2